Hunger

Suelto toda resistencia y me entrego a la más profunda y oscura de las mareas, para que arrase con toda mi identidad, con todo mi ser.

Permanecer desnuda hasta los huesos, delante de quien todo lo sabe. Con la mente en blanco y mis ojos cansados de llorar corrientes de derroche, de sinsentido. Me entrego a la única voluntad que hoy puede ver por mi, orientarme.

No hay forma hoy, no me es posible ya identificarme con quien se supone que soy, con quien se creó en estos casi 30 años. Soy un ente extraño, habitando entre extraños, en un Mundo regido por voluntades aún más extrañas y corrompidas que la mía. Pero esta es una oscuridad con la que no me siento cómoda en lo absoluto.

Así que cambio un infierno por otro, y vuelvo a mi, a la frialdad de la locura y al cierre de todas las cosas, donde nada ni nadie podrá ya entrar. Quizás, este estado sin ánima me ayude a fluir con tu voluntad, a seguir tu camino. Y es que ya he probado todo.

Me rindo ante la voluntad de tu espada, y de tu infinita sabiduría, Creador. Y arrasa con todo de mi, dejame vacía, para poder realmente volver a empezar.

Abrazo lo poco que tengo, lo poco que me queda, lo poco que construí, y me sumerjo en el más helado y oscuro infierno, aquel que va creando el camino a su paso, pero sin saber dónde termina.

Todo lo que creía que sabía, que quería, que merecía, hoy está en duda y desapareciendo en mis manos. Vuelvo a lo más humilde y primitivo de mi Ser, como un bebé en el vientre de su madre, que todavía no esta listo para nacer.

Me acorazo en hielo y dolor, en enojo y en desesperación,  y vuelvo a pensarme.

¿Qué era lo que más anhelaba? ¿Qué quería hacer en este Mundo? ¿Cómo deseaba vivir mi vida? ¿Qué venía a aportar? ¿Lo olvidaste?.

Olvidado, desidentificado, cancelado, por completo.

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